miércoles, 1 de octubre de 2008

¿El Fin Justifica los Medios?

Es preocupante el desconocimiento que existe de la Palabra de Dios en muchos quienes piensan y dicen ser "cristianos". Hoy en día en muchas iglesias se predica, no lo que Dios nos ha dejado en su Palabra, sino lo que la gente quiere y le gusta escuchar, como: promesas, bendiciones, salud y prosperidad. Pero yo pregunto, ¿y en dónde quedan las demandas de Dios para quienes desean ser sus discípulos? ¿Es eso la "Gran Comisión" que nos dejó nuestro Señor Jesús? Mateo 28:19-20

Se ha dejado de lado las enseñanzas Bíblicas para implementar programas, sistemas y métodos seculares, con el fin de incrementar el número de miembros, poniendo un énfasis en la cantidad y dejando de lado la calidad. Pues pienso que es la iglesia de Dios la que tiene que dictar cómo se deben hacer las cosas en el mundo y no el mundo a la iglesia...

Romanos 12:2
Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.


Biblia de las Américas


¿Será que es agradable a los ojos de nuestro amado Señor el que, por "ganar mas gente", se distorsione el mensaje original de su Palabra?
¿Será que por querer tener un ministerio "exitoso" podemos descuidar la verdadera misión que tenemos en Cristo y para Cristo?

¿Será que el fin justifica los medios?

Les invito a ver una excelente predicación en vídeo del Pastor Chuy Olivares, con la que podrás aprender y reflexionar sobre de estos importantes temas.

Pueden obtener esta y muchas mas enseñanzas del Pastor Chuy Olivares en: www.casadeoracionmexico.info


Parte 1


Parte 2


Parte 3

4 comentarios:

Cristobal Infante dijo...

Estoy completamente de acuerdo con los peligros del evangelio moderno, y es una verdadera lástima ver muchas de estas prácticas en nuestras propias congregaciones.

Parece una obsesión la idea de llevar a más y más gente a las iglesias y lo peor de todo es que muchos supuestos líderes nos persuaden y hasta nos comprometen para hacer esto. Nos engañan usando la misma palabra de Dios.

Por ejemplo en la Gran Comisión que Jesús dio a sus discípulos, que desde aquel momento dejaban de ser discípulos para convertirse en apóstoles: “19Por tanto id y haced discípulos a todas las naciones bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” Mateo28:19-20

En las iglesias nos dicen solamente y nos comprometen con esta frase…”Id y hacer discípulos” visto esto desde un punto de vista del marketing religioso es como decirnos traigan a más gente, y nos enseñan que ese es el propósito de Dios en nuestras vidas.

Discúlpenme pero… una persona que esté preparada para emprender la gran comisión, tiene que ser una persona que debe “enseñar” y que debe “bautizar”.

Es decir, si es que voy a tener discípulos o aprendices para enseñarles que guarden las cosas que Jesús mandó, también debo y tengo que bautizarlos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, como dice la escritura.

Jesús encomendó esta gran comisión a personas que ÉL mismo preparó e instruyo por aproximadamente 3 años. Que nos hace pensar que el seguir un par de cursos de 2 o 3 meses en nuestra iglesia local, nos hace capaces para cumplir la GRAN COMISIÓN uno de los pilares fundamentales para la expansión del Reino.

Este es solo un ejemplo de doctrinas a medias que se enseña en muchas iglesias, pero recordemos que Dios utilizará su Palabra como la referencia para elogiar o condenar nuestra labor y nuestras prácticas, la de los líderes y la de la iglesia.

John Mc Artur Jr.,en su libro “El Ministerio Pastoral” llama a este fenómeno el gran desastre evangélico, pues la iglesia evangélica se ha acomodado al mundo del espíritu de esta época.

Estamos acostumbrados a criticar ciertas iglesias, congregaciones, grupos específicos o sectas, pero dentro de nuestras propias iglesias o congregaciones encontramos políticas no bíblicas que se infiltran de manera más sutil y creo que eso es más peligroso, porque una verdad a medias no es verdad… siendo así… quien nos puede asegurar que nuestra congregación no es una secta también…!

Actualmente parece que Jesús ya no es el intermediario entre Dios y los hombres, sino una iglesia con políticas propias, que aunque se basan en la biblia, no son bíblicas.

Si estamos equivocados, lo más fácil sería echarles la culpa a nuestros líderes o a nuestra iglesia que nos han instruido mal… pero en el día del juicio, no podremos usar esa escusa o pretexto, porque Dios mismo ya nos lo había advertido acerca de esto.

En la Biblia se habla de falsos maestros, falsos cristos, un falso evangelio, si hay falsos maestros significa que hay falsos discípulos, si hay falsos cristos hay falsos cristianos que siguen un falso evangelio.

Creo que es una responsabilidad personal el instruirnos en la Palabra de Dios para que no nos dejemos engañar como dice Pablo por aquellos (contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, a los cuales es preciso tapar la boca Tito1:10)

Hay pastores, que con todo respeto ni siquiera cumplen su función conforme a la palabra, es más no cumplen ni siquiera los requisitos básicos como son un carácter intachable, madurez espiritual y sobre todo una disposición a servir humildemente.

Estamos acostumbrados a ver a los pastores en un alto rango, algunos son hasta inaccesibles, hay que hacer una cita con semanas de anticipación para pedir alguna ayuda espiritual urgente. Ellos son los llamados a servir, Jesús mismo dio el ejemplo cuando lavó los pies de los discípulos, pero muchas veces terminan ellos siendo servidos por la congregación.

Ser líder es una tremenda responsabilidad, un potencial para una gran bendición o un gran juicio. Los buenos líderes son doblemente bendecidos (1Ti. 5:17) y los líderes pobres son mayormente castigados. (Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibirán mayor condenación. Santiago 3:1.)

Muchos de los problemas en nuestras congregaciones, son justamente los falsos maestros, son personas muy conocedoras de la palabra, muchos de ellos tienen estudios formales en teología y Biblia, y aunque considero que pueden tener buenas intenciones, se hacen maestros ellos mismos … o sea… que no han recibido el llamado para ejercer la obra como tal.

Hay pastores y hay ovejas, pero también hay falsos pastores y falsas ovejas, ahora…. a cual pertenecemos nosotros….!!!

Hermanos y amigos, esto que digo es muy triste, pero es verdad, a mi me tomo mucho tiempo darme cuenta de todo lo que he dicho y me causó tristeza y decepción, pero como les dije antes, en el día del juicio no podremos echar la culpa a la iglesia a la que asistimos o a pastores o líderes que nos enseñaron mal, es nuestra responsabilidad personal el aceptar las verdades comparándolas a la luz de la palabra de Dios que es la Biblia.

Un abrazo y Bendiciones.

Anónimo dijo...

Creo que el tiempo de Dios, no es el tiempo de lo humanos,cuando Dios quiere hacerlo y producir un avivamiento y llenar iglesias El lo hará y ocupará incluso burros para hablar a los "profetas, líderes y ungidos actuales", que hoy se dan el lujo de hablar en nombre de Dios, con la palabra de Dios manipulan, la mente de sus "ovejas", supuestamente cuidandolas, dando consejos enviados a ellos desde Dios mismo... será?, no crees que Dios te habla personalmente? y tu deberías pedir una confirmación en oración?.


Según el apostol Pablo, la salvación no se logra por obras ni por guardar la ley, osea, no tienes que llenar un cupo de personas a ganar y hacer esto u otro para poder ser salvo, la salvación unicamnete proviene por fe, Jesús fué el único que pudo cumplir con todos los requisitos para poder llevar todos nuestros pecados y clavarlos en una cruz.

Eso no quiere decir que no hagas nada, la palabra te dice: lo que recibiste de gracias, dalo por gracia y si tu puedes ayudar a tu prójimo a que cambie su vida y presentarle como Dios le ama hazlo!!!, tampoco quiere decir que si eres salvo por fe, puedes hacer lo que bien te parece, eso no funciona asi, tienes que tener mucho respeto de como sigues al Señor y de los comentarios tuyos que pueden afectar a tus hermanos en Cristo.

Lean 2 corintios 11, todo el capítulo, y miren los versiculos 13,14 y 15.

Sigue unicamente a Dios, no ha los hombres, porque eso somos hombres, perfectibles si y corruptibles tambien, lo que sale de nuestra boca es lo que contamina, no creas en alguien que te dice: Dios me dice, o yo siento que no es de Dios, "TALES INDIVIDUOS SON FALSOS APOSTOLES OBREROS ESTAFADORES, QUE SE DISFRAZAN DE APOSTOLES DE CRISTO" Deja que Dios te hable a ti y seguro Dios te hablará...

Que Dios nos de la sabiduría de poder discernir entre gente de Dios y los apostoles estafadores

DIOS NOS BENDIGA!!!

miau dijo...

Aunque mucha gente no quiera aceptarlo, y algunos incluso quieran "rasgarse las vestiduras", la realidad es una: en muy pocas iglesias se mantiene el verdadero mensaje del Evangelio. Prácticamente toda la fuerza de las personas cristianas se ha concentrado en aumentar la cantidad de las congregaciones, sabiendo, por supuesto, que por medio de la manipulación de prédicas como la siembra y la cosecha u otras por el estilo, se puede inducir a la gente a ofrendar en mayor CANTIDAD, por el beneficio económico que eso va a representar; y se olvidan que la verdadera intención de la ofrenda es acercarse con un corazón limpio, sin cargas ni pecados. (Remito al artículo "La verdadera adoración", publicado en este mismo blog)
A Dios no le interesa cuántas personas llegaron a tu Iglesia (si eres pastor o líder, vas a comprender mejor esto), sino cómo está la relación de cada una de esas personas, y la tuya misma, con Dios.
Veo además, que las estrategias humanas para aumentar el número de las congregaciones se ha seguido con más temor que la misma Palabra. Déjame ilustrar este punto con un ejemplo que lo he visto en algunas Iglesias: Las famosas células o iglesias de hogar: seguramente esa visión la recibió algún líder o pastor en algún momento específico y para alguna congregación en particular (la repetición de palabras puede ser más que una coincidencia); eso no significa que sea EL método ideal o el ejemplo a seguir para todas las demás congregaciones del planeta. Sabemos que Dios trata de manera individual con cada uno de sus hijos, y que el único elemento que debe ser incondicionalmente seguido por TODOS es reconocer a Cristo como único y suficiente Salvador, y manifestarlo en el vivir diario; las estrategias podrán variar para cada congregación. Dediquémonos más a buscar el Reino de Dios y su Justicia (Mt 6:33), pero en serio, no sólo por ambiciones personales o grupales.

Anónimo dijo...

Pues a mí me disculpan pero voy a decir lo que pienso sin adornos. La desesperación de llenar salones no me parece que sea por salvar almas sino más bien por cobrar más diezmos. He estado en diferentes congregaciones buscando " el mensaje" y lo único que he encontrado es gente que me insta a dar de donde no tengo , que me hace sentir un "mal cristiano" si no doy el diezmo exacto, que me increpa que "le estoy robando a Dios" con más que dudosas citas bíblicas. Dios NO necesita dinero. Properar a una iglesia NO significa hacerla rica. He visto también que muchos Pastores estan muy alejados de sus congregaciones y he llegado a la conclusión (a través de mi experiencia personal)de que las iglesias desean llenarse de fieles por el hecho de cobrar más diezmos y nada más! ¿ Por qué tengo yo que pagarle a un hombre (pastores, sacerdotes etc.)para que me explique la Biblia si yo sé leer?, ¿ Quién me dice a mí que su interpretación es la correcta y no la de otro?, ¿ Por qué no la mía propia? No necesitamos sacerdotes pero tampoco necesitamos pastores, ¿Quieren plata? que trabajen!. Yo ya no asisto a ninguna congregación y me siento MUY bien. Cuando puedo ayudar a mis semejantes lo hago y humildemente también recibo la ayuda de ellos, camino con nuestro Señor todo el día y no me hace falta ninguna iglesia. También he visto la tremenda falta de respeto que se dá en ocasiones hacia los fieles, donde el pastor "hace de Dios" mientras al pobre fiel se le trata como al peor y más pecador de los mortales, es indignante! Repito ¿quieren plata? que trabajen! lo que es yo no les doy un centavo más!. He aprendido que el Evangelio se VIVE y no CUESTA, ES GRATIS! gratis lo recibimos? pues gratis lo damos!. Perdonen si me extendí demasiado, pero necesitaba decir lo que por tanto tiempo he callado. Hermano no necesitas de nadie SOLO de tu fé y nada más.